DEL MEDIOEVO A LA ACTUALIDAD: LA UNIVERSIDAD (SEGUNDA PARTE)

“Lo que natura non da, Salamanca non presta”

Decíamos en la entrada anterior, que la primera universidad de habla hispana en el mundo es la Doctísima Universidad de Salamanca. Fundada como Studium Generale en el año 1218 por el entonces rey de León, Alfonso IX.

salamanca_universidad_vista_general

Fachada de la Universidad de Salamanca, España.

 Treinta y cinco años después, mediante una disposición del rey castellano Alfonso X, que era tan culto que se lo apodaba “el sabio”, el Studium salmantino pasa a ser conocido finalmente como  Universidad.

De la fundación de la Universidad hasta nuestros días nos separan exactamente 799 años. Seguramente pensarán que muy poco queda en nuestras universidades de costumbres medievales, que tanto estudiantes como docentes tenían.

Déjenme decirles que muchas de nuestras costumbres universitarias no están tan lejos de aquellas antiguas prácticas salmantinas.

Obviamente los miembros de la comunidad universitaria de aquellas primeras épocas no gozaban de las comodidades que actualmente tenemos, pero si hay algo que nos une definitivamente a aquellos alumnos que transitaron esos antiguos claustros, era el saber que los exámenes eran algo inminente y que había que estudiar y repasar muy bien antes de someterse a uno.

universidad 1

Pasillos entre módulos de la Universidad Nacional de La Rioja, Argentina

Quiero en esta entrada acercar al lector a un espacio de la Catedral Vieja de Salamanca, donde la universidad funcionaba mucho tiempo antes de tener su propio edificio. En este espacio al que me referiré, surgieron muchas continuidades entre aquella universidad y la mayoría de las nuestras.

Toda persona que se precie de estudiar, o haber estudiado, en una universidad sabe que el clímax, el momento de la verdad, ese donde finalmente debemos enfrentarnos al docente y exponer nuestro conocimiento sobre la materia, es el examen final.

13524431_1247605838585582_4960835074184643611_n

Profesor frente a sus alumnos, Universidad Nacional de La Rioja, Argentina.

Pensemos en el momento previo a rendir, hemos tenido algún tiempo para estudiar a conciencia todos los puntos que el programa de la materia nos indica. A pocos días del examen preparamos los temas en los cuales nos sentimos más cómodos esperando que el profesor nos permita comenzar por allí. Finalmente, el día de la evaluación nos presentamos ante los miembros de la cátedra, nos hacen pasar y luego de procedimientos de rigor, nos indican los temas a exponer, o nos invitan a que saquemos del bolillero las bolillas que deberemos preparar.

Inmediatamente, nos piden retirarnos a un lugar apartado, muchas veces en la parte posterior del aula, para acomodar el o los temas que expondremos. Este es el momento donde como alumnos estamos “en capilla”.

Seguramente ahora se estarán preguntando ¿Por qué le diremos capilla?

Volvamos a Salamanca para averiguarlo.

La Catedral Vieja de Salamanca comenzó a construirse en el siglo XI. En esta iglesia, sus capillas y su claustro, comenzó a funcionar la Universidad.

universidad 2

Interior de la Catedral de Salamanca, España.

Entre sus muchos e impactantes espacios, adornados con pinturas murales que nos llevan a un viaje al corazón del medioevo español, destaca un espacio íntimamente relacionado con la vida universitaria, la Capilla de Santa Bárbara.

Esta capilla fue fundada por el obispo Juan Lucero en el año 1334.

El obispo Lucero, conocido por intervenir en causas reales, como así también por su reconocida inteligencia, fue uno de los mecenas de la naciente universidad.

Muerto Lucero, su cuerpo fue enterrado en la parte central de la capilla. Su sepulcro nos muestra una reproducción de su cuerpo, vestido con su traje de obispo y su báculo pastoral.

Capilla_de_Santa_Bárbara

Interior de la capilla de Santa Bárbara, Catedral Vieja de Salamanca.

¿Qué tiene que ver esta capilla y Lucero con la vida universitaria? se preguntarán. La respuesta es muy simple, será en esta capilla donde se dictarán muchas de las clases universitarias, donde también se tomarán los exámenes finales para conseguir el grado de licenciado o el ansiado grado de Doctor y, finalmente, donde el alumno preparará su examen antes de someterse a las preguntas de los profesores. En esta capilla, el alumno hacía su “capilla”.

Salamanca_-_Catedral_Vieja,_claustro,_Capilla_de_Santa_Bárbara_3

Tumba del Obispo Juan Lucero en la Capilla de Santa Bárbara.

Dejemos volar nuestra imaginación y nos transportemos a ese momento, seamos por un corto tiempo, alumnos de la universidad salmantina durante el siglo XV.

IMG_3262

Murales con pinturas medievales, Catedral Vieja de Salamanca.

Una vez aprobadas las materias obligatorias, estamos ya en condiciones de rendir el examen final para obtener nuestro tan esperado grado.

Acompañados por nuestro padrino, nos dirigimos a la mansión del Maestrescuela, quien tiene la responsabilidad de conferir los grados universitarios, para solicitarle un turno de examen.

De igual forma, nos apersonamos ante el Deán, para pedirle “la campanada”, que el día del examen anuncia la misa de Espíritu Santo que se celebrará en el altar de la capilla.

Los días anteriores al examen, el bedel publicará en la primera clase de la mañana nuestra intención de rendir.

catedral_cadiz_030

Puerta del Patio Chico, Catedral de Salamanca.

Entre las cinco y seis de la mañana del día previo al examen, oída la misa de Espíritu Santo, los profesores que nos examinarán juran que no existe relación alguna entre nosotros y ellos que influya en la determinación de los temas. Posteriormente, de nuestro libro, marcan con un estilete los capítulos en los cuales seremos examinados, si estudiamos Teología: el Libro de las Sentencias o la Suma Teológica, si estudiáramos Derecho: el Digesto del Corpus Iuris Civilis o las Leyes para el Derecho Civil.

Marcado el libro en tres partes, debemos elegir el tema con el que empezaremos, de igual forma, el profesor nos designa otro. A partir de ahí, disponemos de 24 horas para prepararlos.

Inmediatamente nos dirigimos a la capilla de Santa Bárbara donde permaneceremos encerrados bajo llave por casi 24 horas repasando nuestra presentación.

ingreso

Puerta de Ingreso a la Capilla de Santa Bárbara, Catedral Vieja de Salamanca.

La capilla permanece silenciosa, iluminada por la luz de las velas. De espaldas al altar, mirando de frente al sarcófago del obispo Lucero, nos ubicamos en la única silla que hay.

Antes de comenzar, elevamos una plegaria a Dios, para que interceda con su divina gracia y tengamos la seguridad y el conocimiento ante nuestro profesor. Pese al dialogo con Dios para pedirle ayuda, nuestros pies, nerviosos ante la inminencia del examen, se acomodan tocando con las plantas los pies del Obispo Lucero (esta costumbre ancestral ha hecho que los pies de la estatua del obispo estén gastados en extremo) con la esperanza de que toda su sapiencia  sea transferida, por el contacto, a nosotros.

IMG_3274

Momento en donde el alumno sentado, apoya sus pies en los del Obispo Lucero.

La noche cae, nosotros seguimos “en capilla” acompañados únicamente de nuestros libros y el acogedor ambiente que la Capilla de Santa Bárbara, con sus pinturas, altares y sepulturas de personajes notables nos ofrece.

Son las 6 de la mañana, pese al sueño y a los nervios, nuestros pies nunca se despegaron de los del obispo.

Las puertas se abren y tres profesores entran y se ubican con la intención de comenzar la evaluación.

Luego de varias horas, los docentes nos indican que hemos superado satisfactoriamente el examen. Exultantes agradecemos a Dios y al Obispo Juan Lucero por la divina ayuda.

Finalmente, los profesores nos abren la puerta de la capilla y nos invitan a atravesar toda la catedral para salir por la puerta principal (de ahí lo de “salir por la puerta grande”) donde nuestra familia y amigos nos están esperando para felicitarnos y acompañarnos a pintar en algún espacio vacío de la fachada de la catedral, con roja sangre del toro que comeremos  en nuestro banquete de celebración, el anagrama VITOR (victorioso), acompañado de nuestro nombre, para que las generaciones futuras sepan que somos  Doctores de la Universidad de Salamanca.

1 (1)

Antiguos Vítores pintados en las paredes de Salamanca.

Las universidades medievales, sus costumbres y tradiciones, son parte de las nuestras.

Pero, ¿Cómo llegamos a tener y en qué momento se conforman las universidades en América?

En unas semanas más nos reencontraremos para seguir indagando sobre la universidad, continuidad de la cultura latina.

 

Un comentario en “DEL MEDIOEVO A LA ACTUALIDAD: LA UNIVERSIDAD (SEGUNDA PARTE)

  1. Hay 2 similitudes más que no destacaste. La estructura del techo del módulo 5 de la UNLaR con la Cúpula de la capilla de Santa Bárbara en Salamanca, y el mural del rectorado, similar a los muros decorados de la misma… casi copias!
    Por lo demás, como ya nos tienes acostumbrados, excelente tu escrito. A continuar!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s